lunes, 8 de noviembre de 2010

La lúdica del Arte

A lo largo de la historia de la humanidad el componente creativo, a sido el gestor de la imaginería derivada en las acciones y objetos de toda la amplia rama de conocimientos entendieres. La ciencias exactas, las artes, matemáticas racionadas. Como es de esperarse esta misma materia ha sido perfeccionada como una herramienta en cuanto a potenciar el alma del ingenio mismo, se ha valido de herramientas físicas, como en el caso del pintor serían sus pinceles, pigmentos y lienzos; y de herramientas de táctica metódica no física, como sería todo l que involucra la pretensión hacia la obra ideada.

Del pintor a su mano, y de su mano al pincel, del pincel al color, y del color a la dimension, y así el proceso se repite hasta concluir en el cuadro esperado. Pero ¿qué antecede a todo ello? tal como se plantea en el punto anterior, una táctica, que si bien en algunos artistas es innata, en otro conlleva a un esfuerzo inmigrando de llegar a hacer algo nuevo, algo que realmente le represente o más bien plasme su intención primera al decir "pintaré algo".

Como esto en sí no es una técnica, si no más precisamente un fluir de su conciencia hacia el medio en el cual desee plasmar tal idea, es de vital importancia el que el artista llegue a el estado de que su mente y aptitud física coordinen en un solo ritmo, como lo harían dos bailarines, trabajando en conjunto para reproducir a la perfección una pieza de Ballet.

No es mi intención culpar a la sobre información mediática actual, de la falta de imaginería redundante en la mundana existencia diaria, pero es un factor importante a mencionar de que esta misma sobre estimulación visual y auditiva en la cual vivimos la que dificulta notablemente la coordinación de nuestra mente creativa en su danza hasta el lienzo.

A grandes rasgos puedo encomendar al artista bajo la intención de gestar nuevos frutos en la rama de arte que escogiese es el factor de desconectar sus instintos más básicos de todo este bombardeo. La mente se escapa con facilidad, razona a una velocidad casi sin que lo notemos; en un minuto pensamos en leer y nuestra atención completa dura solo unos segundos como máximo, según que tan acostumbrada la tenga. El punto es el de divagar en dirección a ese espacio de creación del cual disponemos y acunar en él nuestra intención creativa alrededor de un tópico, como lo haríamos en referencia a una conversación, y de estímulos referidos a ellos; a modo de un display casero.

Ejemplo final: "Pintaré sobre la primavera" bosquejo mis ideas generales, determino un espacio tranquilo y libre de estímulos ajenos al tópico (ideal una locación) y si no fuese así armo una locación lúdicamente (como lo haría un niño jugando a crear una pequeña fortaleza amediatica

Una vez establecido un espacio de creación es mucho más fácil interactuar con esa conexión mágica hacia nuestra verdadera intención creativa. Refíerase a esta técnica que le menciono como la re apropiación de espacios y adaptada a sus necesidades y preferencias; es este artículo tan sólo una guía.

Por Paty Díaz